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Lo que nos queda.

Hace cerca de dos años empezaron las obras en el predio Santa Fe Pasajeros, conocido por los santafesinos como Estación Belgrano. De aquello que empezó no menos polémicamente por su ilegalidad, tratándose de obras municipales entrometidas en propiedades del estado Nacional, que comenzó con un ligero cambio de veredas, hacia la demolición de los muros perimetrales del predio y todo lo que había circundando el impactante edificio, seguió -ya con los dos pies del municipio dentro de la estación- por la 'lavada de cara' de la fachada, en paralelo se trabajaba en techos, pisos, aberturas y mampostería de interiores, hoy podemos ver la recuperación prácticamente completa. En aquel momento puse en duda la veracidad de la "recuperación de la estación" según se propagandeaba. Y aunque hice públicas mis suposiciones, esperé para ver qué estación nos dejaría aquel anunciado proceso. Entrada a un nuevo edificio. Desde lejos la fachada asombra, como siempre lo hizo por su tamañ...

A los cuatro vientos; marzo 2009 3

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Tramo 3: Paseo náutico por el Delta tigrense. Fue después de comer unas hamburguesas en la mal llamada Costanera Sur, cocinadas en una parrilla o bien bajo un Sol que esfumaba toda idea de otoño, que fuimos a Retiro y tomamos el eléctrico a Tigre de las 15.26hrs. Subimos al primer coche, pegados a la cabina, y viajamos sentados entre ruedas de bicicletas, en el piso de un medio-furgón. Viendo salir trenes desde el andén 1 de Retiro Mitre.

A los cuatro vientos, marzo 2009 2

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Tramo 2: A la siesta rumbo a Ezeiza. La misma tarde del día de su cumpleaños, salimos con Seri de vuelta a la estación Gerli para tomar el tren eléctrico a Ezeiza. Esperamos poco y nos incorporamos a un tren lleno, mitad por pasajeros y mitad por vendedores ambulantes, muchos que aprovechaban el calor reinante para tener éxito en su venta de gaseosas o helados. Íbamos parados, y en eso vi algo verde entre mis pies: cuidé de no pisarlo y no me distancié, para que tampoco lo pise nadie más. Mientras tanto, entre los choques de canastas y conservadoras, las cajitas de turrones y los nenitos a los que se les caían las tarjetas y los señaladores, llegó cuando pasábamos estación Turdera un vendedor de perfumes, que -lamento decirlo- es el peor vendedor ambulante del que puedo dar testimonio: La fluidez en el discurso era cosa desconocida para él, y nos contó buena parte de su historial laboral para argumentar la calidad de los perfumes. Repetía cosas innecesarias, evidenciando su inseguridad...

A los cuatro vientos; marzo 2009 1

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El viernes 27 a las 14 horas llegué una vez más a Retiro, con el ánimo del que vuelve por el placer de volver. Salí de la estación de ómnibus con hambre, que satisfice  en un bar de Retiro Mitre, para después ya con la modorra de la siesta tomar el 22 hacia San Telmo, donde haría uso de la reserva en el hotel. Dejé todo lo prescindible en la habitación y fui a Constitución, donde tomaría felizmente los subtes hasta Callao, y donde tras caminar la cortada peatonal Santos Discépolo, en Callao y Lavalle, me encontré con Lagos, Chary y Zony provenientes de Once. Caminando llegué al lugar de origen: Reitro. La Plaza San Martín nos sorprendió una rareza quizás excesiva: un círculo de osos de colores alrededor del monumento al Libertador. Lo primero que uno se pregunta al ver decenas de osos en hilera, pintados de colores como en un carnaval petrificado y formando un gran círculo alrededor del Paseo de los Granaderos es, ¿qué carajo es ésto? sumado a un elocuente ¿qué estoy haciendo ac...

Microhistorias dicotómicas y su desempate.

Anexos del trocha media ferroturismo (enero 2009) Artista imperceptible de la tristeza perceptible. Tiene doce años y un hermano bebé. Pasa frío si hace frío, y calor si hace calor. Camina despacio y descalza las estaciones y los trenes de la línea C, porque no tiene zapatillas. Su pelo teñido y cansado de ver a sus brazos cargar al hermanito, que está creciendo violentamente. Ella pasa de vagón en vagón. Les habla a los pasajeros con la mirada fija en el piso. Su pregón es casi tan triste como la expresión de su cara. Ella quizás no esté tan triste todo el tiempo, como su cara lo sugiere; pero sabe que la gente que se compadece de las sonrisas es mucha menos que la que siente lástima de las tristezas ajenas. Por eso lleva sus días llenos de un espectáculo infame; llena su vida de caras largas, de ojos lastimosos y tristezas obligadas. Regala una expresión triste, y recibe a cambio más expresiones tristes de aquellos que piadosos le dan unas monedas, y de los que impotente...

Sublimando en el bondi.

(llamado también 'constantes nostálgicos del fín de semana') La evolución tecnológico-electrónica dirigida al uso personal, que hoy por hoy acusa un nuevo artefacto cada día, mejora y acompleja la vida cotidiana de sus usuarios y el entorno de la vida de todos en general. Tanto es así, que en la observación que proponemos, combinaremos un artefacto moderno, devenido del winco, walkman, discman, y otro muy anterior nacido en la mezcla de la carreta, el coche y el tranvía. ¿Ha visto lo común que se hace hoy, al subir al colectivo, encontrar personas con auriculares conectados a su reproductor de música portátil? Más aún, apostamos que no ha podido pasar por alto a quienes escuchan su música SIN auriculares, y por lo tanto con sus potentes parlantecitos vibrando inescrupulosamente en todo el ala trasera de la unidad de transporte. Esta situación -que produce reacciones parecidas cuando nos circunda alguien con auriculares a un volumen tan intenso se nos pega el ritmo de los güiros...

La juventud perdida.

Caminando Mar del Plata, buscando carteles y ofreciéndome en posibles lugares. Casi siempre acompañado gratamente por Noelia, bendición y fundamento de esta ubicación y esta búsqueda. El caminar era diario, y el camino marcado por los clasificados, las arterias comerciales o de grandes empresas que me pudieran contratar. Al principio, encaré este desafío –sin saber qué pesado sería– con fuerza y entusiasmo, positiva y alegremente, creyendo el objetivo cercano. Al par de semanas, ya se notaba la ausencia de resultados, cosa que incidía correspondientemente en cada próxima búsqueda, en el estado de ánimo y a veces hasta en la relación con Noe. Muchísimas veces, durante este proceso y seguramente para evadir la situación más próxima, me invité a pensamientos profundos: Uno, el que busca trabajo, ya está etiquetado como necesitado, desahuciado, pobrecito . A la vez, tiene que considerar todos los factores para lograr enamorar a un empleador y así conseguir lo que ya se convierte en un sueñ...