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Ayuda de Jauretche

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Episodios màgicos o jugadas del destino presenta: Ayuda de Jauretche. Para entender el siguiente suceso y el auxilio interdimensional dispensado por el señor Arturo Jauretche, es necesario saber que: a principios de junio lanzaron en uno de los cursados de la facultad un trabajo, que tenía por consigna elaborar un afiche sobre un personaje cualquiera, pero no usando marcas o imágenes denotativas, sino figuras retóricas. Yo, después de varias vacilaciones elegí a Roberto Arlt, por simpatía hacia su perfil y su obra, aunque sin saber cuán difícil sería representar aquellas cosas gráficamente. Tanto fue así, que después de forzar mi creatividad hasta límites poco convenientes, entregué y reprobé tristemente, quedándome ese cursado como pendiendo de un hilo. Ahora entenderá cómo surge el hecho sobrenatural. El viernes 12 de agosto por la noche volvía a casa despuès de una de las clases de tipografía. En el camino mi mente seguía como hacía dos meses, abatiéndome sobre el afiche de...

La Estacion ferrocarril Santa Fe (Belgrano): 2008-2009

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Demostración gráfica de cómo cambió el edificio de la estación ferroviaria en el plazo de un año. A partir de allí, la municipalidad puso en práctica el MasterPlan Centro de Convenciones Estación Belgrano, que tiene como fín refuncionalizar definitivamente el edificio. Cartel de salida de trenes, diciembre 2008

Pearl hervor

I El despertador sonó por cuarta vez y me digné a levantarme. Es que el frío me mantiene en el interior de las frazadas, como pensando en el hecho de no desperdiciar en un minuto el calor que produje durante las horas de sueño. Vestido a las apuradas para hacer menor el contraste entre el adentro y el afuera de la cama, con todo el abrigo que hube de traer en el bolsito, salí al comedor donde junto con Noe desayunaríamos mates, y pasada media hora de eso, a las diez menos cuarto, saldríamos a Mar del Plata Norte. Entre tomábamos mates salió el Sol, y amén de eso no nos desabrigamos ni un poquito para salir en el camino de las diez cuadras hacia la estación. Estuvimos ahí con tiempo, nos despedimos sin tristezas por lo pronto en que nos volveremos a ver, según indican nuestros planes. II El coche primera 1176 me recibía de nuevo con un halo de simpatía por mi parte, tal vez creyéndome por eso más asiduo pasajero del servicio. Al subir, el coche estaba lleno y por el frío interior...

A la siesta.

Aquella tarde, todo parecía indicar que se verían otra vez. La calle tranquila, los árboles apenas sacudiendo un poco sus follajes, el viento acostumbrado y el calor de la siesta ya instalado. El olor a tierra mojada sintiéndose muy a lo último de cada inspiración, y las nubes oscuras a la misma distancia, pero en el cielo, se acercaban sigilosa y raudamente, asegurando la creencia de que la lluvia iría a empapar el asfalto y regar todo lo verde, en cualquier momento. En el preciso instante en que los horneros callaban su canto dentro de sus refugios y uno ya podía saberse mojado; ahí cuando el diluvio era inminente, él aparecía. Aparecía y tanto sus ojos como los de ella se cargaban de ilusión y anhelo. El cielo, la humedad, o la falta de viento perdían importancia de tal forma, que simplemente dejaban de ser. Él, pasaba como la sensación de lluvia. Ella, de nuevo, se quedaba ahí. Y ni la lluvia ni él... en esa cuadra no pasaba nada. Nada más que un poco de viento. Aquella tarde...

La lluvia en la mirada de los otros

Es la paciencia de esperar la lluvia, y sobre eso hacer tan grande su meditación, su pensamiento, que perdía la atención de lo que pasaba en la vereda... obviamente estaría muy concentrada en saber lo que pasaba en el cielo. Y el transeúnte que pasó, algo agobiado por la humedad del ambiente, la vió y [quizás] en ese momento puso los ojos en la misma expresión con los que ella miraba el cielo. Pero siguió; si esos ojos que se perdían en el cielo, miraban con ansias algo que él nunca podría ofrecerle. Ella esperaba la lluvia, y sabía que en algún momento la iba a poder alcanzar. En cambio él sabía que por mucho que esperara, no iba a llegar a la ventana. 1 de diciembre de 2008 10:57 Viene de contar el capítulo antes del principio: 'A la siesta' Aquí empieza la historia (y termina la redacción). ____ TZL - 1 de diciembre del 2008 Publicado originalmente en el blog de Rayuela: En Zigurat .

Lo que nos queda.

Hace cerca de dos años empezaron las obras en el predio Santa Fe Pasajeros, conocido por los santafesinos como Estación Belgrano. De aquello que empezó no menos polémicamente por su ilegalidad, tratándose de obras municipales entrometidas en propiedades del estado Nacional, que comenzó con un ligero cambio de veredas, hacia la demolición de los muros perimetrales del predio y todo lo que había circundando el impactante edificio, seguió -ya con los dos pies del municipio dentro de la estación- por la 'lavada de cara' de la fachada, en paralelo se trabajaba en techos, pisos, aberturas y mampostería de interiores, hoy podemos ver la recuperación prácticamente completa. En aquel momento puse en duda la veracidad de la "recuperación de la estación" según se propagandeaba. Y aunque hice públicas mis suposiciones, esperé para ver qué estación nos dejaría aquel anunciado proceso. Entrada a un nuevo edificio. Desde lejos la fachada asombra, como siempre lo hizo por su tamañ...

A los cuatro vientos; marzo 2009 3

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Tramo 3: Paseo náutico por el Delta tigrense. Fue después de comer unas hamburguesas en la mal llamada Costanera Sur, cocinadas en una parrilla o bien bajo un Sol que esfumaba toda idea de otoño, que fuimos a Retiro y tomamos el eléctrico a Tigre de las 15.26hrs. Subimos al primer coche, pegados a la cabina, y viajamos sentados entre ruedas de bicicletas, en el piso de un medio-furgón. Viendo salir trenes desde el andén 1 de Retiro Mitre.