Microhistorias dicotómicas y su desempate.
Anexos del trocha media ferroturismo (enero 2009) Artista imperceptible de la tristeza perceptible. Tiene doce años y un hermano bebé. Pasa frío si hace frío, y calor si hace calor. Camina despacio y descalza las estaciones y los trenes de la línea C, porque no tiene zapatillas. Su pelo teñido y cansado de ver a sus brazos cargar al hermanito, que está creciendo violentamente. Ella pasa de vagón en vagón. Les habla a los pasajeros con la mirada fija en el piso. Su pregón es casi tan triste como la expresión de su cara. Ella quizás no esté tan triste todo el tiempo, como su cara lo sugiere; pero sabe que la gente que se compadece de las sonrisas es mucha menos que la que siente lástima de las tristezas ajenas. Por eso lleva sus días llenos de un espectáculo infame; llena su vida de caras largas, de ojos lastimosos y tristezas obligadas. Regala una expresión triste, y recibe a cambio más expresiones tristes de aquellos que piadosos le dan unas monedas, y de los que impotente...